El paz y salvo de arrendamiento es el documento que certifica que un inquilino cumplió con todas sus obligaciones económicas —canon, servicios públicos y administración— durante la vigencia de un contrato de arrendamiento, y que no queda ninguna deuda pendiente al momento de entregar el inmueble. Aunque en Colombia no existe una ley que exija un formato único, es una práctica común y muy recomendable tanto para inquilinos como para propietarios, porque evita reclamos y malentendidos después de terminado el contrato. En este artículo encontrarás qué es exactamente, en qué se diferencia de otros documentos con los que suele confundirse, un modelo listo para descargar en Word, y respuestas a las dudas más frecuentes.
- ¿Qué es el paz y salvo de arrendamiento?
- ¿Es lo mismo que un certificado o una constancia de arrendamiento?
- Paz y salvo vs. acta de entrega: no son lo mismo
- Modelo de paz y salvo de arrendamiento
- Elementos que debe incluir el paz y salvo
- Pasos para obtener el paz y salvo de arrendamiento
- ¿Es necesario autenticar el contrato de arrendamiento o el paz y salvo?
- ¿Cuáles son los requisitos para obtener un paz y salvo de arrendamiento?
- ¿Es obligatorio presentar el paz y salvo al finalizar el contrato?
- Consejos para inquilinos y arrendadores
¿Qué es el paz y salvo de arrendamiento?
Es un documento, normalmente redactado y firmado por el arrendador, que declara que el arrendatario cumplió con el pago total del canon de arrendamiento, los servicios públicos y las cuotas de administración a su cargo, y que entregó el inmueble sin deudas pendientes. Suele incluir la identificación de ambas partes, la dirección del inmueble, la fecha de inicio y de terminación del contrato, la declaración expresa de que no hay deudas pendientes, y la fecha y firma del arrendador.
Es importante no confundirlo con la fianza o el depósito de arrendamiento: mientras el depósito es una suma de dinero que el inquilino entrega al inicio del contrato como garantía, el paz y salvo es un documento que se expide al final, para certificar que esas obligaciones ya se cumplieron.
¿Es lo mismo que un certificado o una constancia de arrendamiento?
No exactamente, aunque en el lenguaje cotidiano los tres términos se usan a veces como sinónimos. Conviene diferenciarlos:
- Paz y salvo de arrendamiento: certifica que, al finalizar el contrato, no quedan deudas pendientes por canon, servicios o administración.
- Certificado de arrendamiento: suele usarse para acreditar, durante la vigencia del contrato, que una persona vive o ha vivido en determinado inmueble como arrendatario —por ejemplo, para trámites bancarios, migratorios o de matrícula—.
- Constancia de arrendamiento: cumple una función similar al certificado: es una declaración simple, generalmente del arrendador, confirmando la relación de arrendamiento vigente y algunos datos básicos (dirección, fecha de inicio, valor del canon).
En la práctica, los tres documentos comparten una estructura parecida (identificación de las partes, dirección del inmueble, fechas y firma), y la diferencia real está en el momento y el propósito para el que se piden: paz y salvo al terminar el contrato, certificado o constancia mientras el contrato sigue vigente.
Paz y salvo vs. acta de entrega: no son lo mismo
Otro documento con el que suele confundirse el paz y salvo es el acta de entrega, que es la carta o formato que se firma al entregar físicamente el apartamento en arriendo. Mientras el paz y salvo certifica que no hay deudas económicas pendientes, el acta de entrega deja constancia del estado físico del inmueble en el momento de la devolución: fecha, identificación de las partes, dirección, estado de cada espacio, lectura de los contadores de servicios públicos, número de llaves entregadas y firma de conformidad de ambas partes.
Esta distinción es importante porque, si hay un daño en el inmueble no relacionado con el desgaste normal, el acta de entrega es el documento que lo respalda —no el paz y salvo—. Lo ideal es firmar ambos documentos al terminar el contrato: primero el acta de entrega, verificando el estado del inmueble, y luego el paz y salvo, una vez confirmado que no hay deudas pendientes.
Modelo de paz y salvo de arrendamiento
Este es un modelo de referencia, redactado desde la perspectiva del arrendador. Puedes ajustarlo según las condiciones particulares de tu contrato:
En la ciudad de [Ciudad], a los [Día] días del mes de [Mes] de [Año], yo [Nombre completo del arrendador], mayor de edad, identificado(a) con cédula de ciudadanía No. [Número de cédula], en calidad de arrendador(a) del inmueble ubicado en [Dirección completa del inmueble], hago constar que el(la) señor(a) [Nombre completo del arrendatario], identificado(a) con cédula de ciudadanía No. [Número de cédula], quien suscribió contrato de arrendamiento el día [Fecha de firma del contrato], canceló en su totalidad el canon de arrendamiento, los servicios públicos y las cuotas de administración a su cargo, y entregó el inmueble en buen estado.
En consecuencia, declaro que el(la) arrendatario(a) se encuentra a PAZ Y SALVO por todo concepto derivado del contrato de arrendamiento mencionado.
Firma del arrendador: ___________________________
C.C. [Número de cédula]
Descargar modelo editable en Word
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Elementos que debe incluir el paz y salvo
- Identificación completa del arrendador y del arrendatario (nombre y cédula).
- Dirección del inmueble arrendado.
- Fecha de inicio y de terminación del contrato de arrendamiento.
- Declaración expresa de que no existen deudas pendientes por canon, servicios públicos o administración.
- Fecha de expedición y firma del arrendador (o de ambas partes, si así se acuerda).
Pasos para obtener el paz y salvo de arrendamiento
- Pagar la totalidad del canon de arrendamiento, los servicios públicos y la administración correspondiente.
- Realizar, si es necesario, las reparaciones a cargo del inquilino antes de la entrega.
- Firmar el acta de entrega, dejando constancia del estado del inmueble.
- Entregar las llaves y demás elementos recibidos al inicio del contrato.
- Solicitar al arrendador la expedición del paz y salvo, una vez verificado que no hay saldos pendientes.
¿Es necesario autenticar el contrato de arrendamiento o el paz y salvo?
No. La Ley 820 de 2003, que regula el arrendamiento de vivienda urbana en Colombia, no exige que el contrato de arrendamiento ni el paz y salvo sean autenticados ante notaría para que tengan validez. Sin embargo, autenticar el contrato —o cualquier documento derivado de él— puede ser recomendable como medida adicional de seguridad, especialmente en caso de disputas por incumplimiento de pago, ya que la autenticación notarial certifica que las firmas corresponden efectivamente a las personas que dicen haber firmado.
Si decides autenticarlo, el trámite se hace en cualquier notaría: ambas partes deben presentarse con su documento de identidad vigente y firmar (o ratificar su firma) ante el notario, quien certifica la autenticidad mediante su firma y sello.
¿Cuáles son los requisitos para obtener un paz y salvo de arrendamiento?
En términos generales, para que el arrendador expida el paz y salvo se suele exigir:
- Haber cancelado la totalidad del canon de arrendamiento durante la vigencia del contrato.
- Estar al día con los servicios públicos y las cuotas de administración a cargo del inquilino.
- Haber entregado el inmueble en buen estado, sin daños distintos al desgaste natural por el uso.
- Haber devuelto las llaves y demás elementos recibidos al propietario o a su representante autorizado.
Cada inmobiliaria o propietario puede pedir condiciones adicionales según lo pactado en el contrato, así que conviene revisarlo con atención antes de solicitar el documento.
¿Es obligatorio presentar el paz y salvo al finalizar el contrato?
No hay una norma que obligue a expedir o exigir un paz y salvo al terminar un contrato de arrendamiento en Colombia. Sin embargo, es una práctica común y muy recomendable: para el inquilino, es la prueba de que cumplió con todas sus obligaciones y de que no puede reclamársele nada después; para el propietario, es la constancia de que puede disponer del inmueble sin deudas asociadas al arrendamiento anterior. En muchos casos, además, el paz y salvo es indispensable para que el propietario devuelva el depósito o la garantía entregada al inicio del contrato.
Consejos para inquilinos y arrendadores
Si eres inquilino:
- Lee con atención el contrato de arrendamiento antes de firmarlo.
- Cumple con el pago puntual del canon, los servicios públicos y la administración.
- Notifica por escrito al arrendador cualquier daño que se presente en el inmueble.
- Entrega el inmueble en buen estado y firma el acta de entrega correspondiente.
- Solicita siempre el paz y salvo al finalizar el contrato, así no te lo ofrezcan de forma automática.
Si eres arrendador:
- Deja por escrito todas las condiciones pactadas en el contrato de arrendamiento.
- Verifica el pago cumplido del canon, los servicios y la administración antes de expedir el paz y salvo.
- Haz una inspección del inmueble junto con el inquilino al momento de la entrega.
- Expide el paz y salvo por escrito una vez confirmado que no hay saldos pendientes, para evitar reclamos posteriores.
El paz y salvo de arrendamiento es un documento sencillo pero importante: certifica que el inquilino cumplió con sus obligaciones económicas y que no queda ninguna deuda pendiente al terminar el contrato. No es obligatorio por ley, pero es una práctica que protege tanto a inquilinos como a propietarios. Recuerda que es distinto del acta de entrega (que certifica el estado físico del inmueble) y del certificado o la constancia de arrendamiento (que suelen usarse mientras el contrato sigue vigente, no al finalizarlo).
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Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoría legal. Referencia normativa: Ley 820 de 2003, régimen de arrendamiento de vivienda urbana en Colombia.